24/8/16

Asesino Serial del Año. Capítulo undécimo

                                  La ofrenda final
Image result for ciudad del futuro

           La noche era cálida, el aeromóvil se elevó hacia el cielo alcanzando el nivel prefijado por la ruta que le había sido asignada. Su silueta dejo por instantes un rastro borroso sobre la luna, entonces más llena que nunca. Las pupilas de Morgandus, su mujer y el ingeniero Malcom, se inundaron con un cielo colapsado de estrellas. Con el piloto automático puesto, solo necesitarían reasumir los controles cuando el vehículo descendiera sobre el Central Dome de la Persia Nueva. Esta metrópolis era la más poblada del planeta, con casi dos millones de habitantes y se hallaba emplazada en el cordón central de los Himalayas.

El trayecto desde los Andes inferiores tomaba cincuenta y cuatro minutos, arribarían a las 20:17 aproximadamente. El comienzo de la entrega de premios del mundigrama 3185 estaba programado para la hora 21:30. Solo en dos ocasiones anteriores Morgandus había asistido al popular evento. La primera, simplemente como espectador. La última, al ser galardonado con el noveno puesto.

12/7/16

Asesino Serial del Año. Capítulo décimo




Image result for golden river, naples

                                                          Eugène, el haitiano
                                                                        I

            Eugène Toussant era haitiano y vivía, desde fines de los ochenta, en Naples, una pequeña ciudad situada a dos horas y media de viaje, al noroeste de Miami. Se ganó el raro privilegio de ser la víctima número treinta y tres del asesino de los golpeadores.Lucas supo de su existencia a través de las historias relatadas por Hugo, un compañero lavaplatos del Delano, quien había vivido varios meses en la casa de Toussant. Así fue que se enteró del calvario por el que transitaban la esposa y sus cinco hijos.
 

            Los tiene sometidos a un régimen de terror inenarrable —le dijo con tristeza el muchacho negro, un día en que el elegido esperaba que terminara de lavar un par de bandejas.
 

           Al joven Agüero ya todo le daba igual, Toussant no le movía ni un pelo. Toda su concentración estaba orientada al logro de un solo objetivo, la venganza. Le iba a demostrar a su Dios humano, cuán feo se equivocaba al creer que podría enriquecerse con su sufrimiento.

6/7/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO . Capítulo noveno


Image result for impotencia
La venganza



               I
                                                         
          Sabía que sus pensamientos no podían ser monitoreados. Se lo dijo bien claro el creador el día del encuentro en la cafetería.

         —Elabora tus planes mentalmente muchacho —le recalcó el cretino. — Ni los jueces, ni siquiera yo, podremos saber nunca lo que estás pensando. Sólo tendrás intimidad en tu mente. Ese es tu templo inviolable.
 

        En base a esto y con el dolor y la rabia saturándole las terminales nerviosas, Lucas empezó a planear la dulce venganza. Tenía claro que sólo una cosa podría realizar para perjudicar a Morgandus…hacerle perder el concurso de mundigramas. Así y todo quería llevarlo hasta el último instante. Incentivar su esperanza al punto de que se creyese ganador y allí, en el movimiento postrero de sus veintitrés años de marcp, asestarle el golpe final que lo devastara.



No concebía el poder odiar tanto como en esas horas previas al final. El fallecimiento de su madre potenció el asco y la indignación hacia la persona que lucía gozar con su sufrimiento. Trató de disimular el vendaval de emociones que lo desestabilizaban. No era para nada conveniente que el cretino vislumbrase su estado de ánimo.

30/6/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO Capítulo octavo


Image result for asesino con cuchillo

El fin de la ilusión



I

Le pesaban los hombros, latía su sien dolorosamente. Una burbuja amarga, simulando un yo-yo, iba desde su boca al estómago. Derrumbado en el sillón frente al monitor, revisaba con desconcierto, por centésima vez, las grabaciones de la noche del homicidio, buscando el mínimo indicio que pudiese incriminar a Lucas Agüero. Todavía no asimilaba el hecho de que el maldito asesinara a Urraya en sus propias narices. El tipo se cagaba de risa de él y toda la inepta policía de Miami. El enojo sumada a la impotencia y frustración eran inenarrables. Presentía que estaba al llegar la comunicación del superintendente donde lo relevaba del caso pasándolo a retiro.

—¡Qué deshonrosa forma de jubilarse —se lamentó tristemente. Cerraba con broche de plástico una carrera de oro que lo había encumbrado a nivel de leyenda.

El forense le informó que la víctima fue asesinada entre las doce y la una de la madrugada. Estaba claro para todos los demás que el argentino no tenía nada que ver con ello, pues en esas horas no se había movido de su departamento. Sin embargo Avalón seguía pensando lo contrario. Apostó todo su prestigio a la culpabilidad del joven, si hasta había acertado sobre cual sería el siguiente nombre en la lista de Agüero.

31/5/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO. Capítulo Séptimo

Image result for borracho en la cama


La victima numero 32



Joaquín Urraya destilaba su resaca tirado sobre la alfombra de la pieza matrimonial. Sentía los sesos batidos como en una coctelera. Cuatro horas le sobraron para tomarse más de un litro de ron Cachapa. Apoyada en su frente, una bolsa de plástico del Publix con hielo le ofrecía alivio momentáneo. Esta noche dormiría solo, su mujer había huido a la casa de la madre. Todo debido a un problemita ocurrido más temprano.

Salió del hotel Delano a eso de las seis y treinta. Iba acompañado por Lucas Agüero, quien vivía a escasas cuatro cuadras de su apartamento. Habían trabajado de meseros en el mismo turno. En la esquina del City Bank se encontraron con Carina, su esposa. Un flaco alto y bien parecido caminaba a su derecha.

—Mi… mi primo Juan —dijo ella con evidente miedo.

Joaquín la celaba continuamente y esa tarde, como tantas otras, no pudo contenerse. Arremetió contra el supuesto pariente reboleándole un puñetazo en pleno rostro. Cuando Lucas intentó detenerlo, se abalanzó contra la muchacha y la desparramó sobre la vereda de un cachetazo, haciéndole sangrar la nariz.

20/5/16


Image result for plantation florida



ASESINO SERIAL DEL AÑO. Capítulo sexto

                                                     Fuera de control




                                                                  I

Al teniente Freddy Avalón, la noticia del nuevo crimen lo tomó desprevenido. Nunca se hubiese imaginado que el asesino volvería a atacar tan pronto, solo habían trascurrido tres días desde la última muerte.

—Emilio Zanola, venezolano, cincuenta y tres años. Tenía una orden de restricción sobre su mujer y sus hijas. Pasó diez años preso por violar a la más grande. Cinco veces encarcelado por violencia doméstica. Vivía solo en Plantation —dijo Rodríguez, esmerándose en lograr el halago de su superior.

—¡La putisima madre que te hecho al mundo Lucas Agüero! ¡Estás fuera de control desgraciado! —exclamó furioso el viejo sabueso— Tengo que hablar urgente con el capitán. A ver si ahora reaccionan de una vez por todas. Si no le ponemos vigilancia las veinticuatro horas, este sicópata va a seguir matando gente.

2/5/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO. Capítulo quinto


Image result for bank of america lincoln road


                                                  Suicidio Virtual


                                                I
En los albores del tercer milenio la humanidad se vio azotada por un calentamiento global fuera de toda previsión. La emisión irresponsable de gases provocó que la temperatura promedio del planeta subiera siete grados centígrados. Al derretirse los polos, el nivel de los océanos había aumentado varios metros. Las masas secas continentales se redujeron en un noventa y cinco por ciento. El agua, el hambre, el hacinamiento, las enfermedades y las guerras pusieron a la raza humana en el vértice de la extinción. Fueron décadas oscuras, salvajes, de retroceso, donde solo los más dotados físicamente sobrevivieron. Cuando la inundación al fin cesó, quedaban en la tierra solo seis millones de los ocho mil existentes al comienzo de la catástrofe.
El hombre comprendió que se organizaba o desaparecía y en los siguientes cinco siglos logró un espectacular progreso en lo social y en lo científico. Solo diez ciudades poblaban el orbe, nueve de ellas enclavadas en los antiguos macizos cordilleranos del Himalaya y los Andes. La restante, con más de medio millón de habitantes, era Tokio, el único emplazamiento sumergido. Aunque Londres y New York habían comenzado a edificarse un par de años atrás.
Con tamaña escases de espacio, el control de la natalidad era prioridad mundial. El sesenta por ciento de las mujeres fecundas podía dar a luz únicamente un bebe en su vida. Al nacer la niña se decidía en imparcial sorteo si sería madre o no. Tan traumática normativa pensaba ser morigerada tras completarse la construcción de las nuevas metrópolis.
Para Liza Morgandus sería demasiado tarde, los primeros síntomas de la menopausia ya achacaban su cuerpo.

27/3/16

Capítulo Cuarto.Asesino Serial del Año

                                                


Image result for we are watching you

                                                        

                                                           Un error solucionable

                                                            I

Lucas amaneció agitado y con un punzante dolor de estómago. Soñó que revivía la noche de su graduación. Un Julio orgulloso le entregaba el diploma. Reinaba un ambiente de felicidad, el vals La Laguna de Strauss peinaba el aire del Fillmore, en Miami Beach. Esta vez estaban allí su madre y sus hermanitos. Sonrientes, aplaudían a rabiar desde la primera fila. En una línea interminable, todos los presentes comenzaban a palmear su espalda calurosamente. Sin embargo algo lo incomodaba sobremanera. Sentía de a ratos como que, desde lo alto, dos gigantescos ojos lo observaban. Intuía una mano amenazante suspendida sobre el auditorio, como dispuestas a aplastarlos en cualquier momento.

El apartamento que alquilaba sobre West Avenue era amplio y bien iluminado con una hermosa vista a la Bahía. Helechos y orquídeas le daban, junto a las coloridas imitaciones de Romero Britto, un toque caribeño de distinción. La renta era cara, 1600 dólares, pero las excelentes propinas en el hotel Delano le permitían vivir holgadamente.

Luego del fallecimiento de su padre en el 2003, víctima de un ataque cardíaco, consiguió un trabajito de medio turno en una empresa que limpiaba restaurantes. Laburó de noche durante ocho meses mientras por la tarde cursaba en el Miami Dade College. Sus aspiraciones académicas le duraron poco, antes del fin del segundo semestre, abandonó, se dedicó a trabajar de lleno, ya en el hotel, y ahorrar pesito sobre pesito. Incubaba la ilusión de traer a los suyos a vivir a los Estados Unidos. Seis años después, ni su madre, ni sus hermanos conseguían visa y el seguía indocumentado, trabajando con papeles falsos. Más allá que los ayudaba mandándoles una generosa mensualidad, sufría horrores el hecho de no tenerlos a su lado.

Lejos de aliviarlo, el deceso inesperado de Julio lo terminó de desestabilizar de una manera jamás imaginada. Había anhelado la muerte de su querido cretino, pero una muerte en sus manos, exigiéndole una rendición de cuentas y no de esa manera tan afortunada. Lo que más lo confundió fue el insondable pesar que lo arrasó tras la partida del tirano. No tenía noción de lo mucho que lo quería. Aquella lejana mañana de sábado, mientras cremaban sus restos, Lucas lloró hasta secarse. Vertió galones del salobre líquido por una persona a la que había planeado matar esa misma noche.

18/2/16

Asesino Serial del Año. Capítulo Tercero



Image result for mundo oleografico

                                  Capítulo Tercero

                             Mundigrama año 3185

                                              I

Los torneos de mundigrama se venían desarrollando desde finales del segundo milenio, en los últimos treinta años habían alcanzado una popularidad increíble. El avance tecnológico que hizo al mundo capsular más complejo y creíble, sumado a los suculentos premios asignados, disparó la fama de los concursos.

El número de participantes, pese a los carísimos equipos necesarios, aumentó vertiginosamente. De 850 en el 3152 a 10.541 inscriptos en la presente edición.

Tres siglos antes, un grupo de científicos recreó, informáticamente, un pequeño núcleo poblacional y dispuso en él alrededor de cien marcp. Estos microentes autoregulados con conciencia propia, podían reproducir con asombrosa exactitud el desarrollo de una mente humana. Desde el nacimiento hasta su muerte. Habían estado siendo utilizados por las ciencias sociales para estudiar la reacción del hombre frente a complejas y muchas veces atípicas situaciones de la vida real.

14/1/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO - Capítulo dos

Image result for police detective crime scene


                             El inspector Avalón

                                           I

El detective de homicidios Fredy Avalón se tragó el insulto para no despertar a su esposa. Manoteó el celular que vibraba sobre la mesita de luz y observó con aburrimiento el caller id.

—¿Qué coño quiere Rodriguez? —susurró sin importarle que pudiese tratase de una emergencia.

—Buenas noches señor, disculpe la hora, pero hubo otro crimen en South Beach y podría encuadrarse dentro del caso que viene siguiendo.

—¿Dónde fue? —preguntó sintiendo que un chorro de adrenalina terminaba de despertarlo.

—En el ally entre Meridian y Jefferson, a unos veinte metros de la ocho. Si no le importa, el capitán me mandó a ponerme a su disposición para ayudarlo en lo que sea —dijo con temor, sabiendo que al viejo le gustaba trabajar solo, que le enervaba la presencia de un novato preguntón a sus espaldas.

Después de un gruñido de disgusto y no dispuesto a tener otro encontronazo con su jefe, Fredy acotó: —Esta bien, si no me queda otra, pero limítate a hablar solamente cuando vas a aportar algo interesante y no toques nada sin mi autorización, ¿okey?

Avalón se arrepintió al segundo de haberle hablado tan duro al muchacho. De última no le caía mal. Era silencioso y educado. Carraspeó fuerte como buscando sacarse toda la amargura con la que había amanecido.

—Muchas gracias teniente, ¿le parece bien que nos encontremos en la estación a las siete y media?

Avalón cortó sin contestarle. No estaba enojado con Rodríguez, sino con el inoportuno homicida que había arruinado su día libre. Solo imploraba que se tratase una vez más de él.

1/1/16

ASESINO SERIAL DEL AÑO - Capítulo Uno

                       
Image result for pool tables bar

                                        

                                                             Lucas

                                                                   I

¿Cuántas cervezas habría tomado esa noche? Tony Camacho perdió la cuenta tras las primeras doce. Con suerte recordaba la hora aproximada en la que ingresó al pool bar de la calle doce. Las 10:30 de la noche.

            Jugó unos cuantos partidos con gente que ni siquiera conocía y cuando el alcohol comenzó a ridiculizar sus movimientos, se derrumbó sobre el sillón más cercano a la barra. Comió solamente un puñado de maníes servidos con la primer bebida. Le supieron amargos y la piel de uno de ellos se le quedó atascada en la garganta obligándolo a un constante carraspear. Alrededor de la medianoche, cuando el humo de los cigarros espesaba el ambiente, perdió toda posibilidad de medir el tiempo. A las 3:35, el bar comenzó a despoblarse. El bartender colombiano y el moreno que venía a limpiar el local lo sacaron arrastrándolo de los brazos. Con muy poca delicadeza lo tiraron en la vereda.

            Se incorporó con dificultad, enfilando para el lado de Meridian Avenue. Eligió ese rumbo solo porque el derecho fue el primer pie que movió. No tenía ni remota idea de donde estaba su casa, ni tampoco le importaba. Había comenzado a garuar cuando dobló por una de las oscuras callejuelas intermedias donde circulan los camiones recolectores de basura. Los ojos casi cerrados y dos hilos de baba colgándole de las comisuras de sus labios. Serpenteaba de vereda a vereda, sosteniéndose en cada tacho de basura y tomando impulso para avanzar unos metros más.

La noche discurría oscura y fría, si es que puede llamársele así al anodino clima del sur de la Florida. La luna llena, resignada, era asfixiada por una cortina de grises nubarrones. Algún que otro rayo centelleaba a lo lejos.

            Cruzó la nueve partido en dos, con la frente a la altura de su cintura. Un perro lampiño, por lo sarnoso, que dormitaba a la orilla de un televisor abandonado, lo hizo tropezar. Cayó de cabeza entre unas cajas de cartón repletas de trapos viejos y ya en el suelo expulsó cuatro cervezas de una sola bocanada. Despatarrado sobre el asfalto, Tony Camacho comenzó a llorisquear como un bebé, suplicando perdón a un Dios imperturbable que nunca le había prestado la más mínima atención.