27/12/14

Soñabamos con ser Salzano...






Fue mi primer gran maestro en los lejanos ochenta, en el albor democrático, allá en la bella docta. Los domingos esperaba con ansias sus columnas de la voz y por años las tuve, como una especie de biblia, en un cajón bajo la cama en mi piecita de estudiante. La magia de su pluma nos hizo ver en algún atardecer paseando por la cañada a Agustín Tosco abrazado con Humphrey Bogart o a Marilyn charlando con los pibes del barrio observatorio. En aquellos días todos los estudiantes de la escuelita de comunicación social soñábamos con ser Salzano...

 

Simplemente gracias por todos los duendes que libraste en el aire mediterráneo. Hoy me siento un tanto triste, esta semana se fue mi primer gran ídolo. ¡Que tus geniales musas, ahora sueltas, alguna tardecita se apiaden de mi Daniel!
 

29/11/14

Joshua, el mendigo fascinante



Afuera me acogió un cielo encapotado con un gris turbio. Se me antojó que esa noche las nubes iban en diferentes direcciones, como en una danza siniestra plasmada sobre la metrópolis, sin duda que mi estado de ánimo espoleaba esta sensación. Apenas descendí por la rampla de salida del personal, la lluvia me amagó un par de gotas frías que resbalaron por mi calva. Debían faltar quince minutos para la medianoche porque, allá enfrente, el albino bajaba las persianas metálicas del bar del Astor y la jota acababa de pasar por Collins agregándole media hora más a mi espera. Puteé por lo bajo mirando a la distancia por la cuarenta y uno, si me echaba un pique de cinco cuadras, a la altura de Sheridan lo alcanzaría. Aunque lo más probable era que Joshua aún no hubiese llegado, casi siempre tomaba el de las doce y cuarto.

—Mejor me fumo un pucho y espero —recapacité mientras encendía un Winston mentolado.

La parada del Days Inn no brindaba protección alguna. De un salto me encaramé al murito que separa la recepción de autos con la vereda, el valet intentó bajarme con una mirada homicida, a la que respondí juntando mis manos en rezo y fingiendo ojos de ternero a punto de ser degollado. Tras sentarme, apoyé la espalda contra la columna y miré para el lado de la cuarenta y tres, ni noticias de él.

DANIA CHAVIANO






Con la autora cubana Dania Chaviano, una de las más insignes representantes de lo fantástico y la ciencia ficción en nuestra lengua. A ella me acerqué hace bastante tiempo a través de sus hermosas obras; "Fábulas de una abuela extraterrestre" y "Los mundos que amo". De lo último recomiendo "La isla de los amores infinitos"

  https://entrevistasramoncarrillo.wordpress.com/2011/07/10/daina-chaviano/

24/11/14

GUILLERMO MARTINEZ


Estos días pasados tuve la posibilidad de conocer y charlar con algunos de los hacedores de fantasías más talentosos de la lengua hispana. Fue en el International Book Fair de Miami. Aquí con Guillermo Martínez a quien, antes de la foto, acababa de ofrendarle humildemente un ejemplar de mi Awqa Puma temporizador.
Guillermo acaba de ser elegido ganador de la primera edición del premio hispanoamericano de cuento Gabriel García Marquez. ($100.000 de premio)
Un maestro en el arte de desvelarme con sus thrillers, como por ejemplo "Acerca de Roderer", "La muerte lenta de Luciana B" y la laureada "Crímenes imperceptibles" entre otros.

Honor a quien lo merece...












Les dejo un cuentito de su nuevo libro "Una felicidad repulsiva" http://guillermomartinezweb.blogspot.com.ar/.../unos-ojos...

23/11/14

Ya no habrá mas navidades (o carta de un suicida)



Ya no habrá mas navidades (carta de un suicida)
W.G.G
Se inició como un sueño efímero, una salpicadura de imágenes de fuego y polvo en las cuales veía al primer y segundo avión incrustándose en las torres gemelas. Luego la gente arrojándose desde las ventanas humeantes. Me desperté en el suelo, con el aliento entrecortado, hecho un nudo entre las sabanas y la almohada.  
Me sucedió la madrugada del cuatro de septiembre del dos mil uno, siete días antes del infausto atentado. Entonces no lo comenté con nadie, aunque creo habérselo dicho como al pasar a mi hijo mayor. En definitiva, se trataba de una pesadilla más de las que me venían sucediendo regularmente en los meses anteriores.

17/11/14

Lágrima delatora



Lágrima delatora

W.G.G
—Hoy se cumplen veinticinco años desde aquello, hermanito y aun te seguimos extrañando —dijo Silvia y con su mano derecha le retiró un mechón rubio que pendía entre sus cejas.

Fue un domingo frío, húmedo y nublado, recordó Federico. Había asistido, junto a Pepe, Tito y pachorra López, a una carrera de turismo nacional en Balcarce. Era de tardecita cuando volvían, ese momento en que el sol te da en los ojos y no hay forma de esquivarlo. Todavía no podía explicarse de donde salió el caballo aquel. Pegó un volantazo y lo esquivó por centímetros, pero la Ford F-100 derrapó y fue a estrellarse contra un centenario roble tras un zanjón de riego. No llevaba el cinturón puesto y atravesó el parabrisas, aterrizando como diez metros más adelante en un campo arado, con tal mala suerte que su cabeza impactó contra la única piedra en toda la hectárea.

Entró en un coma profundo, del que salió, milagrosamente, dos meses y medio después. Esto hubiese resultado una bendición para cualquiera, si no fuera por un pequeño inconveniente…Federico era el único ser humano consciente de este acontecimiento.

11/11/14


Salió en España el dossier Especial con los finalistas del XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014. Les dejo el link para que lo vean. Allí hay un cuento mio TRAS EL RESQUICIO. Los relatos y las ilustraciones valen la pena, no se los pierdan.

Si deseas descargar el dossier especial sobre el XII Certamen Internacional deMicrocuento Fantástico miNatura 2014.
http://www.servercronos.net/…/…/revista-digital-minatura-138

8/11/14

UNA NOCHE MAS DE PETE SERBELLO (De mi novela "El Quijote Verde)



W.G.G

Detuvo sus pasos por unos segundos y antes de cruzar la avenida alzó la vista fijándola en el reloj que coronaba el Bank of America. Oficiaba también de termómetro y era esa la medición que a Peter Serbello le interesaba. Cincuenta y ocho grados a las once treinta y siete de la noche.

—La cosa pinta fresquita —susurró abotonándo la camisa hasta el último botón y alzandose el cuello con torpes dedos.

Estudió la peatonal a la vez que pensaba en la manera de suavizar un poco el frio y pegar un ojo, aunque fuese por unas pocas horas. Solo el viento, acompañado de algunos papelitos, transitaba por Lincoln Road. Un perro toreó entusiasmado y de repente un trio gatuno pasó rozándole las botamangas y obligándolo a retroceder un par de pasos. La temperatura bajaría aun un par de grados y maldijo el momento en que olvido el sweater en la estación de policía esa mañana. La calefacción estuvo siempre encendida y los detuvieron por más de tres horas. No porque los consideraban sospechosos en alguna forma de la muerte del muchacho, sino porque allí adentro parecía haber poco trabajo y Peter y Scott ayudaron a mitigar el tedio con sus desopilantes anécdotas.

20/10/14

Allá en el lejano norte… alguna vez

 
                                 



            Lo primero que acarició sus oídos ese amanecer fue la voz de Mónica aporreando una chamarrita de Jorge Méndez sobre amores perdidos. Hacía tiempo que no la escuchaba cantar cosas de su tierra, más de quince años sin exagerar. Debía ser el tema de la promoción ganada un par de días atrás lo que la mantenía excitada. Un gran anhelo cumplido; directora artística de la productora publicitaria neoyorkina Road Eight. Ahora si podría decirse que la familia terminaba de afianzarse económica y espiritualmente en el país del norte. Tras sus espaldas quedaba un cuarto de siglo en Miami con tres libros de cuentos y dos novelas como legado. Federico Hugo Wollman se sentía bien conforme con su vida. Nada más podía pedir.

Abrió los ojos con una sonrisa de complacencia dibujada en el rostro, gesto que tardo en borrársele una fracción de segundo. Cristina y Néstor, acompañados de Juan Domingo y Evita, lo saludaban desde un gran afiche estampado en la pared. Un sorbo de saliva se atoró en su garganta, pestañó con fuerza un par de veces intentando borrar la imagen. Un dolor de cabeza descendía desde la coronilla esparciéndose por su sien. La boca pastosa con sabor a vomito le terminó de confirmar sus sospechas, estaba destilando una tremenda guayaba.

No era el poster político, inexistente hasta ayer, ni siquiera la resaca alcohólica lo que más lo incomodaba, acababa de caer en cuenta que aquella no era su cama, que no estaba en su pieza y que no llevaba puesta su ropa de dormir. ¡Vaya borrachera debía haberse pegado! ¿Pero de dónde?, si anoche no tomó ni un traguito de tinto. Para colmo de males hacia un frio de pelarse, calculó con suerte unos cincuenta grados Fahrenheit. ¿Cómo era posible si estaban en verano? Hugo respiró entrecortadamente, el parpado derecho comenzó a titilarle. No entendía que carajo estaba sucediendo. Era un domingo de fines de julio en Coral Gables, en el condado de Miami. Anoche se habían acostado con el aire acondicionado al tope y casi noventa grados allá afuera.

11/10/14

"Tras el resquicio" fue premiado en España

            Con sumo agrado les comunico que mi relato "Tras el resquicio", fue elegido como uno de los catorce finalistas en el XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014 realizado en San Juan de Moró, España. Doscientos sesenta y cuatro cuentos provenientes de España y diecinueve países de hispano América participaron en este ya clásico concurso del género de lo fantástico. En breve verá la luz el dossier especial de la Revista Digital miNatura dedicado al XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014 (Revista Digital miNatura 138) en el que se podrán leer tanto el cuento ganador como los finalistas y la mención especial...

                              http://certamenesliterariosminatura.blogspot.com.es/

20/9/14

LA LUNA FAVORITA DE LOS LOBOS


La luna favorita de los lobos
W.G.G
Tras las montañas, pispiaba la luna favorita de los lobos. El viento se entretenía enredándose entre álamos y sauces llorones. Remataba la curiosa melodía, el rumor del agua al rozar los peñascos y el tintineo casi imperceptible de las hojas.

A unos treinta metros del arroyo, un conjunto de tres carpas se distribuía en uno de los pocos espacios donde no existían árboles. El bullicio que rodeó a la cena, con posterior mateada, había dado paso a una reposada charla, interrumpida por largos silencios y el  canto de un par de lechuzas. El círculo de ocho adolescentes rodeaba el fogón, donde se tiznaba una pava casi sin agua.

—En el restaurante del camping encontré un folleto con una leyenda sobre un cementerio indio que está aquí cerca, —dije como al descuido, intentando reavivar una charla ya muerta desde hacía rato.

—Ahá, —murmuró Gustavo, alzando a la mitad un parpado para mirarme con desgano.

—Siempre me fascinó contar historias de terror y más en ambientes como el de aquella noche, pero mi adormilada audiencia estaba más por entrar a roncar a las carpas que por escuchar al pesado mocha hablando huevadas.

—Dice que cuando, a la medianoche, la luna alumbra las tumbas, las almas de los indios comienzan a vagar por la zona matando a los hombres blancos que encuentran a su paso. Buscan desquitarse de aquellos que los exterminaron siglos atrás.

13/8/14

Con tu verde palidez


                                             
Walter G Greulach

Para mi ciudad, en su centenario...
El haz se filtraba entre las persianas e imprimía el perfil de Abelardo sobre un poster de los cien años de General Alvear. Ese gélido mediodía de agosto lo encontraba derrumbado en el sofá del living con la frente perlada por el sudor. Los ojos fijos en la puerta de calle, el índice jugueteando con el tambor de la 38 Smith & Wesson y un negativo de su familia arrugado en la mano izquierda. Cinco balas con un nombre querido en cada una de ellas completaban el angustiante cuadro.

¿Pero cómo había llegado allí el más chico de los Camuzzo?

 Seis meses atrás su vida transitaba aceitádamente. Acababa de ganar un premio provincial por su foto sobre el casi seco rio Atuel; el matrimonio se había fortalecido tras unas bodas de plata, con luna de miel en un búngalow en Potrerillos y como broche, su única hija esperaba al anhelado primer nieto. Entonces llegó el tipo aquel y, como alma corrida por el cachudo, entró a los tropezones a Fotos Camuzzo.

3/7/14

Extraña flor


          W.G.G

               


           A nuestro pionero Seizo Hoshi


Real del Padre Mza. Argentina, febrero del 2014.


Sucedió en verano, a principios de la segunda luna de enero de un año que mi memoria impide cifrar. Aunque aún mantengo nítidos el contexto y los hechos que se fueron desencadenando a lo largo de aquel día, el más inusual de mi existencia. Tras unas cuantas décadas traigo la historia a colación. Dos hallazgos, el dia de ayer, me dieron la certeza que no fue un sueño o una alucinación producto del exceso de cannabis.


Enfundado en mis ochenta años, extremadamente solo y con una compilación de males que me permiten olfatear las parcas, me dispongo a confesarles una experiencia extraordinario. Las dieciséis horas en que transité un mundo que no era el nuestro.


De una cosa estoy seguro, era el principio de los setenta, recuerdo que don Hoshi acababa de fallecer y corría un sentimiento de pesar por la colectividad nipona. Nuestra finca colinda con el sitio donde se emplazaba “Los Nogales” y nuestro pueblo se edificó en gran parte por el empuje de este gran visionario.

Me encontraba aquel anochecer bajo el sol de noche, estudiando las facturas desparramadas sobre la mesa situada en la parte más frondosa de mi vergel. Una fresca brisa aminoraba el calor y la humedad que esa tarde habían sido insoportables. Llovió como demonios aquella temporada y los helechos, bromelias, orquídeas, pasionarias, potus y demás plantas tropicales se hallaban exultantes.

30/6/14

Cábalas



 W.G.G

José Gastón Méndez saltó por el borde derecho de la cama aquel lunes treinta de junio del 2014 y apoyó primero el pie izquierdo, en la cuarta baldosa de la tercer hilera.

Dejó el cepillo de dientes verde loro en el agujero del medio, donde lo dejaba siempre. De fondo sonaba Radio Nacional, el mismo programa que venía  escuchando al levantarse (antes de ir al trabajo)  en las dos últimas décadas. Buscó una nueva afeitadora descartable, la anterior ya tenía tres usos y desde que recordaba las utilizaba solo tres veces.

Comió dos tostadas con manteca y dulce de durazno, la semana que viene le tocaba dulce de higo. Café con leche en la taza grande de su viejo y dos cucharaditas tres cuartos de azúcar morena. Hojeó las deportivas del Diario y se arrodilló uniendo las palmas  al ver la foto de su ídolo máximo con la diez albiceleste. Como lo venía haciendo desde que comenzó el mundial.

11/6/14

Tras el resquicio



W.G.G
El rayo de luz calentó apenas un punto de su frente, si es que a eso pudiese llamársele así, y unido al coro de vocecillas fue suficiente para despertarla. Todas las mañanas idéntico ritual, los mismos movimientos. Igual expectativa a la de aquel remoto amanecer cuando asombrada vio el haz luminoso penetrando  el resquicio que en una grieta de la pared se revelaba.

La criatura se arrastró con torpes balanceos, apoyándose en las extremidades superiores, unos cortos chonguitos terminados en aletas. Dando coletazos con el muñón que nacía bajo su cintura logró apoyar su gran ojo contra la rajadura, único vínculo que con la realidad tenía. Esa iluminada hendidura que lo mantenía con vida tras tantos años de encierro y que en el altillo del tercer piso evitaba la oscuridad absoluta. No solo habían tapiado las ventanas sino que también se hallaban cubiertas con gruesas cortinas. Alrededor de la puerta, una goma completaba lo necesario para lograr esta negrura total.

10/6/14

¿Quién eres W.G.G?


Quería compartir con Uds. las palabras que un coterráneo subió a la red. Elogios que agradezco pero de los cuales no soy para nada merecedor. Lo hago solo para resaltar principalmente lo lindo que escribe Armando Antonio Amieva, un fiel lector de mis dislates literarios.

 

 


¿QUIEN ERES, WALTER GERARDO GREULACH? 
Si lo averiguo por Internet, me dice: Walter Greulach es un sanrafaelino nacido en Jaime Prats. Hoy, reside en Miami y colabora con Mediamza.com a través de esta columna a la que él llama El Quijote Verde. Esta es otra de sus entregas dominicales.

Y desde ese mismo momento, ya comienza a llamar la atención este joven escritor: Es que habiendo salido de un pueblito tan chiquito de la Provincia de Mendoza, parece imposible que se haya radicado en EEUU y sobre todo, que esté triunfando en esos lugares tan cerrados a nuestra idiosincrasia.

7/6/14

Pelotazos que arañan el travesaño del alma – Final




Walter Gerardo Greulach

¡Ya lo sé! No hace falta que me lo repitan…

 Que toda la preparación ha sido un espectáculo de despilfarro y corrupción. Que allá hay mucha gente con serias necesidades, que es algo indigno, una falta de respeto todo lo que se ha gastado… lo sé, lo sé. Que a esto ya poco le queda de deporte. Que nuestro gobierno va a aprovechar esos días para acomodar los porotos lo mejor posible. Aumentando impuestos, bajando subvenciones, aprobando decretos, enturbiando procesos judiciales, etc. etc. En síntesis que nos la van a tratar de meter a todas tras la fenomenal pantalla que se llama copa mundial de futbol…

¡Claro que lo sé!

2/6/14

VII Premio Cryptshow Festival de Relato de Terror, Fantasía y Ciencia Ficción (Badalona España).




Un cordial saludo Walter Greulach.

Nos complace comunicarle que su relato La última proeza de Luciano Andrés Parra ha sido uno de los finalistas del VII Premio Cryptshow Festival de Relato de Terror, Fantasía y Ciencia Ficción (Badalona España).
El texto será incluido en al anuario Cryptonomikon VII, que se podrá adquirir en el propio festival y también circulara en formato papel... y digital por el mundo entero.

Reciba nuestra enhorabuena y gracias por participar en nuestro certamen.
Cryptshow Festival

www.cryptshow.com

21/5/14

HIPERSOMNIA

W.G.G
                 
           Al maestro H.P.Lovecraft

           No se quienes son, aunque estoy segura de que existen y me llaman. No podré resistir mucho tiempo. Hay algo maligno en el tono de las voces, algo terrible se esconde tras esos sonidos y sin embargo cada vez me cuesta más ignorarlos.

Me llamo Quiara Sortino, vivo en Pisa, Italia y tengo diecinueve años. Cursaba en la facu el segundo año hasta hace un par de meses en que ya no pude continuar. Más bien no me dejaron, me quieren solo para ellos.

          Como concebir que hubo un tiempo  normal, feliz, en mi existencia, en el que caminaba libre por las calles. Han pasado tres años desde que una adolescente típica, con novio, amigas, un perrito, en fin con un proyecto de vida, comenzara a transformarse en una lunática… ni más ni menos.

19/5/14

EL BUSCADOR DE RECORDS

Walter Gerardo Greulach

Curiosidades,Mundo de comida

 Disfrutaba jugar con el peligro, en una actividad rayana en lo demencial. Era un adicto a esa infusión de adrenalina que recorre nuestras venas en  instantes de tensión al límite. Y cada vez forzaba más el umbral, buscando un desenlace que a todas luces se aproximaba. Quizás por ello estaba en aquel momento acostado dentro de ese extraño supositorio dorado, inmovilizado de pies a cabeza y con cientos de sensores que cubrían su desnudez. Una música de violines y chelos le llegaba a través de los auriculares.

—Para que te serenes —lo alentó Harvey Love, el tipo con más cara de loco que conoció en su vida.

—Calmarme, ja —masculló Luciano.

Tenía tensionado hasta los pelos, y el corazón, bombeando a mil doscientos por hora, lucia como si en cualquier momento se le saldría por entre las costillas. Pero en síntesis eso era lo que buscaba, lo incierto, lo inesperado…

28/4/14

El complot del café Bohemia



 W.G.G

—Hágalo de la forma en que lo crea conveniente, no me interesan los detalles. El profesional es usted, solo me interesa que no sufra, un trabajo limpio y rápido. La mata y la desaparece para siempre, —dice con voz fría y pausada, y con un marcado acento puntano.

Estoy a punto de volcar el agua en el inodoro, pero mi mano queda congelada. Debajo del lavabo y por un hueco mal tapado, se filtra la conversación de la mesa que da a esa parte del baño. Debían haber llegado poco tiempo atrás, pues al pasar por allí no divisé a nadie. Ruego que los aromas de mi forzada deposición no los pongan en alerta. Entorno la tapa, me subo la ropa con sumo cuidado y espero.

22/4/14

El huevo, el diablo y los pollitos

W.G.G            

 

A Gabo, alfarero de ilusiones…



Hoy leí en el Nuevo Herald que mi amigo Francisco Carbonero,  “el manos de ángel”, el mejor ilusionista que jamás haya marcado sus pasos sobre esta tierra, había fallecido en la isla de Cuba. Soy el único que conoce la verdad. Cargo obligación de limpiar su nombre de la atrocidad por la que se lo acusó aquella noche neoyorkina, diez años atrás.

 La vocación por la magia que el Pancho poseía, hallaba su génesis en un amor incondicional por las gallinas. Ni loros, tampoco gatos, ni siquiera perros, sus mascotas preferidas habían sido siempre esos plumíferos cacareadores.

28/3/14

La eterna rutina de Pedro Heriberto Torres


Hombre solitario bajo la lluvia



W.G.G





           Pedro entreabrió la puerta que daba a la calle alrededor de las seis de la alborada, como lo hacía siempre, y asomó la mitad del torso al exterior. Clareaba en Paraná el segundo lunes de noviembre, una tenue luz re-coloreaba las casitas sobre Francisco Soler y Vucetich. El aguachento cielo, sumado a una leve pero fresca brisa, aconsejaba el uso del camperón impermeable para cubrir el saco de la oficina.


Su primera acción tras ingresar fue prender la radio que estaba sobre la heladera. Un escalofrió acompañado por un bufido lo obligó a acercarse a la hornalla encendida donde se calentaba el agua para el mate. Después de tomar un par de amargos que chupó con fruición, provocando ese ruido que tanto le agradaba, se pegó al espejo del baño iniciando el ritual de todas las mañanas. Quince minutos de exhaustiva afeitada, depilada entre las cejas y ataque a los pelos de la nariz y las orejas con la pincita.