9/5/15

La madre de las malas suertes

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Cuando estás de culo...


            —¿Qué te pasa ahora? —inquirió Luciana esforzándose por despegar sus lagañosos ojos y mantenerlos abiertos.

            Me encontraba de rodillas sobre las baldosas, como rezando, con los antebrazos apoyados sobre la cama y las pupilas borrosas por el llanto. Puños y dientes apretados y esa hiriente punzada bajo el hígado que me convertía en un patético bicho bolita humano.


—No sé qué mierda tengo, es un pinchazo fuertísimo, como a la altura del apéndice —contesté con voz forzada conteniendo la respiración.


—¡Hay mi querido, te han caído las siete plagas de Egipto! — acotó mirándome con pena mientras se incorporaba cubriéndose los hombros con un sweater de lana blanca.


Afuera, un clima gélido había cristalizado las calles de la ciudad capital de Entre Ríos. Unos rayitos de sol se filtraban por entre las nubes, calentando apenas el aire paranaense. Era domingo, finales de febrero, año 2012 y me encontraba coronando los peores cinco meses de mi vida.

26/4/15

De sinsentidos y calamidades


De sinsentidos y calamidades I



W.G.G



         La luna, inquietantemente roja, presagiaba tragedias. Encaramados al alto pasaje de cemento que cruzaba los diez carriles de la I 95, los hombres aguardaban el tiempo oportuno. Dos de ellos se alejaron del resto y tras bajar pisaron peligrosamente el borde de la autopista. Uno llevaba en sus manos un par de trapos y una botella de vidrio. De a ratos miraban para arriba como esperando una señal que partiera del grupo.


José Ramón Samaniego cerró los ojos antes que el sudor los inundase y mientras aspiraba profundamente, con un dedo estrujó sus cejas. Dio un par de pasos laterales buscando atemperar el temblequeo de sus tobillos. Todo lucia de un color ocre oprimente, el peso de la vía láctea reposaba en sus hombros. Por tercera vez, en menos de un minuto, maldijo el instante en que aceptó la apuesta que lo había traído a este punto sin retorno.

9/4/15

A ORILLAS DEL MAR DE TIMOR

         A orillas del mar de Timor
W.G.G
-UNO-
—Desde siempre —musitó estirándose en el sofá y encendiendo un cigarrillo, de esos inodoros de plástico.

— ¿Cómo que desde siempre —preguntó el flaco pelón que estaba sentado a su derecha mientras rotulaba una carpeta con el nombre de Rafael Zarate.           

—Bueno, por lo menos desde que me acuerde. Con decirle que en mi cumpleaños número trece mi mejor amigo era un siquiatra y en vez de confites, lo que había para comer eran pastillas antidepresivas. Desde que portaba pañales hubo un cura locos en el centro de mi vida. El ultimo, Don Oscar, fue mi confidente por más de siete años, siento como si hubiese perdido a un padre —agregó el hombre con pesar.         

—Lo sé y espero serle tan útil como lo fue Don Oscar. Días antes de fallecer tuvo la cordialidad de acercarse a mi consultorio con su historia clínica y me pidió por favor que me hiciera cargo de su caso. No se podía marchar tranquilo sin saber que su salud estaba en las manos adecuadas, él también le tenía mucho aprecio —dijo el profesional apoyando la mano en el hombro del recostado.          

 —No tiene ni idea lo que ese señor significaba para mí, no sé qué voy a hacer sin sus consejos—sollozó el hombre.          

—No se preocupe, confíe en mí, Don Oscar fue, además de mi mentor, un gran amigo y me encargaré de su caso por el tiempo que haga falta y sin cobrarle ni un centavo —dijo Felipe Giqueaux observando a Rafael como si de su ídolo de rock se tratase.

27/3/15

El regreso de Oscar Fritz Hertztog


El regreso de Oscar Fritz Herztog (Final)
W.G.G

El primer atardecer de primavera, Oscar Fritz Herztog retorna al terruño que lo acunó de niño. Es el doceavo año del tercer milenio. Un verde frescor de Olmos y casuarinas sale a recibirlo. Abre la tranquera y se encamina hacia la casa que él mismo (junto a su abuelo, padre y hermanos) edificó a finales de los cuarenta.

            Sobre Línea de los palos, a unos seis kilómetros del pueblito de Jaime Prats, se encuentra la finca de nueve hectáreas, aunque en su niñez a él le parecieran todo un continente. Poco luce diferente, allí está la hijuela entre dos filas de membrillos, el lugar en donde con Rainer su primo mayor, y en una play boy robada a otro primo, vieron la primera mujer desnuda. Por allá, el roble dividiendo los chiqueros vacíos y los restos de madera del sagrado refugio que, hasta con puertas y ventanas, erigieron con Edgardo y Roberto sobre el árbol amigo. Los mismos ladridos (otros perros) proveniente de las casuchas emplazadas en los tres puntos estratégicos, según su abuelo para custodiar la casa. El horno a leña al costado del gallinero (que como mucho alberga hoy seis gallinas y uno o dos gallos) y la visión instantánea de las nochecitas de empanadas lechón y pan casero que solían disfrutar con la alemanada de la zona. A su derecha el bosquecito de pinos junto a la vivienda y el momento de escoger la rama más derecha para la Noche Buena o la belleza de verlos emblanquecidos por alguna  nevada.

            Hertzog regresa tras medio centenar de inviernos. Setenta y tres años matizaron  sus cabellos. El paso largo y decidido disfraza la edad, va sin miedos, convencido de lo que debe hacer. Sin tristezas, con la curiosidad de un bebé que vuelve a introducirse al vientre materno. No hay nostalgia, se dice una vez más, no se añora lo que uno no puede volver a vivir. O por lo menos eso se forzó a creer cuando puso el primer pie en Alemania.  Creer que allá en la selva negra, en la fría y distante cuna de sus antepasados, estaba el único futuro posible.

2/2/15

Juancho, el corregidor





W.G.G


De las teorías conspirativas sobre la penosa muerte de Nisman  elucubradas por el gobierno para desviar la atención sobre el meollo de la cuestión, la espinosa denuncia del fiscal, quiero agregar una nueva que no le va en saga a las aportadas hasta el momento. Quizás en días futuros algún funcionario K  tome mi idea y la veamos plasmada en los principales medios nacionales.

Con el respeto que todos estos tristes acontecimientos  merecen, va aquí mi humilde y disparatado relato, invalorable aporte a la causa judicial.

20/1/15

El peor dedo de mi vida


El peor dedo de mi vida
Amanecía, era agosto y el clima me tomó totalmente desprevenido. Estaba más frío y oscuro de lo que hubiese imaginado. El día anterior el termómetro había pisado los veintiséis grados y la tardecita terminó siendo bastante agradable. Los charcos sobre la propulsores alvearenses, regalo de una copiosa lluvia nocturna, lucían congelados y la primera bocanada de vapor me hizo recular en búsqueda del abrigo apropiado. Mi hermana amenizaba un concierto de ronquidos tras una trasnochada en Kuka y Chola, mi abuela, había salido bien temprano a ayudar a una amiga que se mudaba a nuestro barrio, o algo así.

Aquí debo hurgar entre mis recuerdos para darle un anclaje creíble al relato. Han transcurrido treinta y cinco años y no es sencillo reconstruir lo acaecido, mas allá que la esencia de ello quedó firmada a fuego en mi memoria. Era gélida la jornada, lo deduzco porque fue entonces que perdí una gruesa campera inflable, regalo de mi tía Hilda, que solo usaba cuando pelaba el frio. También lo de la Chola ausente es dato fidedigno, aunque no su destino.

11/1/15

Soy Sandro… ¿y qué?



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A la negra y la María, las primeras "nenas" que conocí...

El sulky rojo y blanco corría rápidamente por la entalcada calle lindante al hospital. La velocidad le era imprimida por dos chocos sarnosos, encariñados con las ruedas del carruaje.

Reticente a calentarnos, el sol, en complicidad con las nubes, disfrutaba el ignorarnos.

La negra manejaba al Tito, el matungo que Valerio Ríos nos solía prestar. A su lado, la María, Sigrid y yo nos amuchábamos, obligados más por el frío que por el reducido espacio.

Desgastábamos el 69 y para mi mente infantil, ese tour semanal por el pueblo de Jaime Prats, era todo un acontecimiento. Entonces, mi reposada vida transcurría entre la finca de mis padres, sobre la Línea de los Palos y la escuelita rural Río Bamba 453.

Recuerdo el itinerario sabatino, marcado por algunos hechos que lo fijaron en mi cabeza; Pasábamos por el registro civil, un desgastado edificio de adobes y ladrillos. Allí una canosa anciana nos regalaba siempre un puñado de caramelos de eucalipto. Después enfilábamos para el hospital, al costado existía un parquecito con tres hamacas, un tobogán y dos subi-baja. Luego le agregarían una pequeña calesita. Ese era nuestro Disney World.

27/12/14

Soñabamos con ser Salzano...



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Fue mi primer gran maestro en los lejanos ochenta, en el albor democrático, allá en la bella docta. Los domingos esperaba con ansias sus columnas de la voz y por años las tuve, como una especie de biblia, en un cajón bajo la cama en mi piecita de estudiante. La magia de su pluma nos hizo ver en algún atardecer paseando por la cañada a Agustín Tosco abrazado con Humphrey Bogart o a Marilyn charlando con los pibes del barrio observatorio. En aquellos días todos los estudiantes de la escuelita de comunicación social soñábamos con ser Salzano...



Simplemente gracias por todos los duendes que libraste en el aire mediterráneo. Hoy me siento un tanto triste, esta semana se fue mi primer gran ídolo. ¡Que tus geniales musas, ahora sueltas, alguna tardecita se apiaden de mi Daniel!
 

29/11/14

Joshua, el mendigo fascinante



Afuera me acogió un cielo encapotado con un gris turbio. Se me antojó que esa noche las nubes iban en diferentes direcciones, como en una danza siniestra plasmada sobre la metrópolis, sin duda que mi estado de ánimo espoleaba esta sensación. Apenas descendí por la rampla de salida del personal, la lluvia me amagó un par de gotas frías que resbalaron por mi calva. Debían faltar quince minutos para la medianoche porque, allá enfrente, el albino bajaba las persianas metálicas del bar del Astor y la jota acababa de pasar por Collins agregándole media hora más a mi espera. Puteé por lo bajo mirando a la distancia por la cuarenta y uno, si me echaba un pique de cinco cuadras, a la altura de Sheridan lo alcanzaría. Aunque lo más probable era que Joshua aún no hubiese llegado, casi siempre tomaba el de las doce y cuarto.
           —Mejor me fumo un pucho y espero —recapacité mientras encendía un Winston mentolado.

La parada del Days Inn no brindaba protección alguna. De un salto me encaramé al murito que separa la recepción de autos con la vereda, el valet intentó bajarme con una mirada homicida, a la que respondí juntando mis manos en rezo y fingiendo ojos de ternero a punto de ser degollado. Tras sentarme, apoyé la espalda contra la columna y miré para el lado de la cuarenta y tres, ni noticias de él.

DANIA CHAVIANO






Con la autora cubana Dania Chaviano, una de las más insignes representantes de lo fantástico y la ciencia ficción en nuestra lengua. A ella me acerqué hace bastante tiempo a través de sus hermosas obras; "Fábulas de una abuela extraterrestre" y "Los mundos que amo". De lo último recomiendo "La isla de los amores infinitos"

  https://entrevistasramoncarrillo.wordpress.com/2011/07/10/daina-chaviano/

24/11/14

GUILLERMO MARTINEZ


Estos días pasados tuve la posibilidad de conocer y charlar con algunos de los hacedores de fantasías más talentosos de la lengua hispana. Fue en el International Book Fair de Miami. Aquí con Guillermo Martínez a quien, antes de la foto, acababa de ofrendarle humildemente un ejemplar de mi Awqa Puma temporizador.
Guillermo acaba de ser elegido ganador de la primera edición del premio hispanoamericano de cuento Gabriel García Marquez. ($100.000 de premio)
Un maestro en el arte de desvelarme con sus thrillers, como por ejemplo "Acerca de Roderer", "La muerte lenta de Luciana B" y la laureada "Crímenes imperceptibles" entre otros.

Honor a quien lo merece...












Les dejo un cuentito de su nuevo libro "Una felicidad repulsiva" http://guillermomartinezweb.blogspot.com.ar/.../unos-ojos...

23/11/14

Ya no habrá mas navidades (o carta de un suicida)



Ya no habrá mas navidades (carta de un suicida)
W.G.G
Se inició como un sueño efímero, una salpicadura de imágenes de fuego y polvo en las cuales veía al primer y segundo avión incrustándose en las torres gemelas. Luego la gente arrojándose desde las ventanas humeantes. Me desperté en el suelo, con el aliento entrecortado, hecho un nudo entre las sabanas y la almohada.  
Me sucedió la madrugada del cuatro de septiembre del dos mil uno, siete días antes del infausto atentado. Entonces no lo comenté con nadie, aunque creo habérselo dicho como al pasar a mi hijo mayor. En definitiva, se trataba de una pesadilla más de las que me venían sucediendo regularmente en los meses anteriores.

17/11/14

Lágrima delatora



Lágrima delatora

W.G.G
—Hoy se cumplen veinticinco años desde aquello, hermanito y aun te seguimos extrañando —dijo Silvia y con su mano derecha le retiró un mechón rubio que pendía entre sus cejas.

Fue un domingo frío, húmedo y nublado, recordó Federico. Había asistido, junto a Pepe, Tito y pachorra López, a una carrera de turismo nacional en Balcarce. Era de tardecita cuando volvían, ese momento en que el sol te da en los ojos y no hay forma de esquivarlo. Todavía no podía explicarse de donde salió el caballo aquel. Pegó un volantazo y lo esquivó por centímetros, pero la Ford F-100 derrapó y fue a estrellarse contra un centenario roble tras un zanjón de riego. No llevaba el cinturón puesto y atravesó el parabrisas, aterrizando como diez metros más adelante en un campo arado, con tal mala suerte que su cabeza impactó contra la única piedra en toda la hectárea.

Entró en un coma profundo, del que salió, milagrosamente, dos meses y medio después. Esto hubiese resultado una bendición para cualquiera, si no fuera por un pequeño inconveniente…Federico era el único ser humano consciente de este acontecimiento.

11/11/14


Salió en España el dossier Especial con los finalistas del XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014. Les dejo el link para que lo vean. Allí hay un cuento mio TRAS EL RESQUICIO. Los relatos y las ilustraciones valen la pena, no se los pierdan.

Si deseas descargar el dossier especial sobre el XII Certamen Internacional deMicrocuento Fantástico miNatura 2014.
http://www.servercronos.net/…/…/revista-digital-minatura-138

8/11/14

UNA NOCHE MAS DE PETE SERBELLO (De mi novela "El Quijote Verde)



W.G.G

Detuvo sus pasos por unos segundos y antes de cruzar la avenida alzó la vista fijándola en el reloj que coronaba el Bank of America. Oficiaba también de termómetro y era esa la medición que a Peter Serbello le interesaba. Cincuenta y ocho grados a las once treinta y siete de la noche.

—La cosa pinta fresquita —susurró abotonándo la camisa hasta el último botón y alzandose el cuello con torpes dedos.

Estudió la peatonal a la vez que pensaba en la manera de suavizar un poco el frio y pegar un ojo, aunque fuese por unas pocas horas. Solo el viento, acompañado de algunos papelitos, transitaba por Lincoln Road. Un perro toreó entusiasmado y de repente un trio gatuno pasó rozándole las botamangas y obligándolo a retroceder un par de pasos. La temperatura bajaría aun un par de grados y maldijo el momento en que olvido el sweater en la estación de policía esa mañana. La calefacción estuvo siempre encendida y los detuvieron por más de tres horas. No porque los consideraban sospechosos en alguna forma de la muerte del muchacho, sino porque allí adentro parecía haber poco trabajo y Peter y Scott ayudaron a mitigar el tedio con sus desopilantes anécdotas.

20/10/14

Allá en el lejano norte… alguna vez

 
                                 



            Lo primero que acarició sus oídos ese amanecer fue la voz de Mónica aporreando una chamarrita de Jorge Méndez sobre amores perdidos. Hacía tiempo que no la escuchaba cantar cosas de su tierra, más de quince años sin exagerar. Debía ser el tema de la promoción ganada un par de días atrás lo que la mantenía excitada. Un gran anhelo cumplido; directora artística de la productora publicitaria neoyorkina Road Eight. Ahora si podría decirse que la familia terminaba de afianzarse económica y espiritualmente en el país del norte. Tras sus espaldas quedaba un cuarto de siglo en Miami con tres libros de cuentos y dos novelas como legado. Federico Hugo Wollman se sentía bien conforme con su vida. Nada más podía pedir.

Abrió los ojos con una sonrisa de complacencia dibujada en el rostro, gesto que tardo en borrársele una fracción de segundo. Cristina y Néstor, acompañados de Juan Domingo y Evita, lo saludaban desde un gran afiche estampado en la pared. Un sorbo de saliva se atoró en su garganta, pestañó con fuerza un par de veces intentando borrar la imagen. Un dolor de cabeza descendía desde la coronilla esparciéndose por su sien. La boca pastosa con sabor a vomito le terminó de confirmar sus sospechas, estaba destilando una tremenda guayaba.

No era el poster político, inexistente hasta ayer, ni siquiera la resaca alcohólica lo que más lo incomodaba, acababa de caer en cuenta que aquella no era su cama, que no estaba en su pieza y que no llevaba puesta su ropa de dormir. ¡Vaya borrachera debía haberse pegado! ¿Pero de dónde?, si anoche no tomó ni un traguito de tinto. Para colmo de males hacia un frio de pelarse, calculó con suerte unos cincuenta grados Fahrenheit. ¿Cómo era posible si estaban en verano? Hugo respiró entrecortadamente, el parpado derecho comenzó a titilarle. No entendía que carajo estaba sucediendo. Era un domingo de fines de julio en Coral Gables, en el condado de Miami. Anoche se habían acostado con el aire acondicionado al tope y casi noventa grados allá afuera.

11/10/14

"Tras el resquicio" fue premiado en España

            Con sumo agrado les comunico que mi relato "Tras el resquicio", fue elegido como uno de los catorce finalistas en el XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014 realizado en San Juan de Moró, España. Doscientos sesenta y cuatro cuentos provenientes de España y diecinueve países de hispano América participaron en este ya clásico concurso del género de lo fantástico. En breve verá la luz el dossier especial de la Revista Digital miNatura dedicado al XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014 (Revista Digital miNatura 138) en el que se podrán leer tanto el cuento ganador como los finalistas y la mención especial...

                              http://certamenesliterariosminatura.blogspot.com.es/

20/9/14

LA LUNA FAVORITA DE LOS LOBOS


La luna favorita de los lobos
W.G.G
Tras las montañas, pispiaba la luna favorita de los lobos. El viento se entretenía enredándose entre álamos y sauces llorones. Remataba la curiosa melodía, el rumor del agua al rozar los peñascos y el tintineo casi imperceptible de las hojas.

A unos treinta metros del arroyo, un conjunto de tres carpas se distribuía en uno de los pocos espacios donde no existían árboles. El bullicio que rodeó a la cena, con posterior mateada, había dado paso a una reposada charla, interrumpida por largos silencios y el  canto de un par de lechuzas. El círculo de ocho adolescentes rodeaba el fogón, donde se tiznaba una pava casi sin agua.

—En el restaurante del camping encontré un folleto con una leyenda sobre un cementerio indio que está aquí cerca, —dije como al descuido, intentando reavivar una charla ya muerta desde hacía rato.

—Ahá, —murmuró Gustavo, alzando a la mitad un parpado para mirarme con desgano.

—Siempre me fascinó contar historias de terror y más en ambientes como el de aquella noche, pero mi adormilada audiencia estaba más por entrar a roncar a las carpas que por escuchar al pesado mocha hablando huevadas.

—Dice que cuando, a la medianoche, la luna alumbra las tumbas, las almas de los indios comienzan a vagar por la zona matando a los hombres blancos que encuentran a su paso. Buscan desquitarse de aquellos que los exterminaron siglos atrás.

13/8/14

Con tu verde palidez


                                             
Walter G Greulach

Para mi ciudad, en su centenario...
El haz se filtraba entre las persianas e imprimía el perfil de Abelardo sobre un poster de los cien años de General Alvear. Ese gélido mediodía de agosto lo encontraba derrumbado en el sofá del living con la frente perlada por el sudor. Los ojos fijos en la puerta de calle, el índice jugueteando con el tambor de la 38 Smith & Wesson y un negativo de su familia arrugado en la mano izquierda. Cinco balas con un nombre querido en cada una de ellas completaban el angustiante cuadro.

¿Pero cómo había llegado allí el más chico de los Camuzzo?

 Seis meses atrás su vida transitaba aceitádamente. Acababa de ganar un premio provincial por su foto sobre el casi seco rio Atuel; el matrimonio se había fortalecido tras unas bodas de plata, con luna de miel en un búngalow en Potrerillos y como broche, su única hija esperaba al anhelado primer nieto. Entonces llegó el tipo aquel y, como alma corrida por el cachudo, entró a los tropezones a Fotos Camuzzo.

3/7/14

Extraña flor


          W.G.G

               


           A nuestro pionero Seizo Hoshi


Real del Padre Mza. Argentina, febrero del 2014.


Sucedió en verano, a principios de la segunda luna de enero de un año que mi memoria impide cifrar. Aunque aún mantengo nítidos el contexto y los hechos que se fueron desencadenando a lo largo de aquel día, el más inusual de mi existencia. Tras unas cuantas décadas traigo la historia a colación. Dos hallazgos, el dia de ayer, me dieron la certeza que no fue un sueño o una alucinación producto del exceso de cannabis.


Enfundado en mis ochenta años, extremadamente solo y con una compilación de males que me permiten olfatear las parcas, me dispongo a confesarles una experiencia extraordinario. Las dieciséis horas en que transité un mundo que no era el nuestro.


De una cosa estoy seguro, era el principio de los setenta, recuerdo que don Hoshi acababa de fallecer y corría un sentimiento de pesar por la colectividad nipona. Nuestra finca colinda con el sitio donde se emplazaba “Los Nogales” y nuestro pueblo se edificó en gran parte por el empuje de este gran visionario.

Me encontraba aquel anochecer bajo el sol de noche, estudiando las facturas desparramadas sobre la mesa situada en la parte más frondosa de mi vergel. Una fresca brisa aminoraba el calor y la humedad que esa tarde habían sido insoportables. Llovió como demonios aquella temporada y los helechos, bromelias, orquídeas, pasionarias, potus y demás plantas tropicales se hallaban exultantes.